El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define el pronombre demostrativo así:
«pronombre que designa personas, animales o cosas mediante cualquiera de las tres personas gramaticales. Generalmente, desempeña las mismas funciones del sujeto o del grupo».
Andrés Bello, en su gramática, define lo define así:
«Aquellos pronombres de los que nos servimos para mostrar los objetos señalando su situación respecto de una determinada persona.»
En la gramática tradicional hay una clara categorización de los demostrativos en adjetivos y pronombres. Sin embargo, en muchos casos la distinción es difusa y por ello la gramática actual los engloba bajo el nombre de demostrativos, sin establecer una frontera rígida entre ambos.
Los demostrativos son un método importante para dar cohesión al texto (cualidad del texto que consiste en garantizar el enlacen entre sus diferentes partes y enunciados).
Formas
Los pronombres demostrativos se dividen en tres series según la distancia a la que se encuentra lo señalado respecto del emisor. Además presenta variaciones de género y número.
Así pues encontramos estas series:
- este, esta, esto, estos y estas denotan cercanía de lo señalado respecto al emisor;
- ese, esa, eso, esos y esas denotan cercanía de lo señalado respecto al receptor;
- aquel, aquello, aquella, aquellos y aquellas denotan distancia de lo señalado respecto al emisor y al receptor.
El objeto (persona, situación, etc.) al que se refieren estos pronombres puede ser considerado en el espacio y el tiempo
El tiempo toma como punto de referencia el momento en el que el emisor realiza el enunciado. De este modo:
- esto, este y esta señalan lo presente;
- aquel, aquella y aquello señalan lo pasado o lo futuro:
Ayer fue un día agotador; esperemos que este sea más relajado.
El verano apunta alto, ojalá sea como aquel en que nos juntamos todos.
El espacio aparece a lo largo de un relato o un enunciado del siguiente modo:
- esto, este y esta, que se referirán a lo que acaba de mencionarse;
- aquel, aquella y aquello, que se referirán a lo que se mencionó con anterioridad:
La pequeña María y su amiga discutieron, pues esta quería jugar a la comidita, aquella a la pelota.
Clases
Pronombres de mostrativos propiamente dichos. Son las formas neutras esto, eso, aquello: esto lo compro ya, eso es para regalar, aquello es lo que quiere Luis.
Pronombres del enunciado. Los pronombres del enunciado son los que funcionan como pronombres demostrativos si no van acompañados de un sustantivo:
- Esta máquina ya no sirve. (No funciona como pronombre porque va con sustantivo).
- Esta ya no sirve. (Funciona como pronombre porque no acompaña al sustantivo).
Combinación con otros elementos. Los pronombres demostrativos pueden aparecer detrás de la palabra todo y sus variantes toda, todos y todas:
- Todo esto es de Claudia
Pueden estar complementados por grupos encabezados por la preposición de o también por oraciones:
- Eso de que ya se verá no me inspira confianza. (Complemento introducido por de).
- Aquello que me contaste lo mantengo en secreto. (Oración).
Combinaciones en desuso. Los demostrativos de las dos primeras series (esto, eso) se combinaban con la palabra otro anteponiéndose a ella. Así, tenemos las formas estotro, estotra, esotro, esotra, etc.
Funciones. Los pronombres demostrativos pueden hacer todas las funciones del sustantivo excepto la de aposición:
- Esto no tiene sentido (sujeto).
- Compré estas en el supermercado (complemento directo).
- Puso color azul a aquellas (complemento indirecto).
Ortografía. Las reglas ortográficas anteriores ordenaban el uso de tilde diacrítica en los pronombres demostrativos para distinguirlos de los determinantes demostrativos, como en el siguiente ejemplo:
- ¿Por qué compraron aquellos libros usados? [el sujeto de esta oración (libros) está expreso y acompañado por el determinante aquellos] → ¿Por qué compraron aquéllos usados? [aquéllos es el sujeto de la oración, y el sustantivo (libros) está implícito en él].
«...a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, no tildar nunca estas palabras».
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